Si alguna vez te has preguntado si es seguro hacer ejercicio durante el embarazo, no estás sola. Podemos decirte que el ejercicio aporta muchísimos beneficios increíbles para ti y tu bebé, tanto durante el embarazo como después del embarazo.
Si alguna vez te has preguntado si es seguro hacer ejercicio durante el embarazo, no estás sola. Nosotras, por ejemplo, podemos decir que el ejercicio aporta muchísimos beneficios increíbles para ti y tu bebé, tanto durante el embarazo como después del embarazo. Y aunque el embarazo nos da la excusa perfecta para disfrutar de los mimos de nuestros seres queridos, algunas de las cosas que te contaremos podrían animarte a levantarte del asiento y subirte a la cinta de correr.
Entonces, ¿por qué deberías hacer ejercicio regularmente?
- Mantiene a raya los dolores y molestias.
- Ayuda con la fatiga.
- Ayuda con el estreñimiento.
- Para mantener un peso saludable
- Para dormir mejor por la noche
- Para ayudar a reducir o prevenir la depresión.
- Mejora tu confianza y autoestima.
- Prepara tu mente y cuerpo para las exigencias del parto y el nacimiento.
¡Vuelve a ponerte en forma después del nacimiento de tu bebé!
¿Pero es seguro?
Creemos que este es uno de los conceptos erróneos más comunes sobre el embarazo y el ejercicio. Y la respuesta es sí. Si bien hay más precauciones que debes tomar y aspectos que debes tener en cuenta, se recomienda a las mujeres que sigan haciendo ejercicio durante el embarazo.
¿Qué debes tener en cuenta?
1. Usar la ropa adecuada
Al hacer ejercicio, intenta usar ropa holgada y transpirable. Vístete de forma que no te sobrecaliente. Una buena manera de lograrlo es usar capas que puedas quitarte. También debes usar un sostén de maternidad con buen soporte y elegir zapatos que te queden bien, especialmente si tu talla de zapato o sostén ha cambiado debido a la hinchazón o el crecimiento.
2. No centres tus rutinas de ejercicio en perder peso
Es normal que durante el embarazo aumentes de peso, lo cual es completamente normal y saludable. Si tu índice de masa corporal (IMC) se encuentra dentro de un rango "normal", deberías intentar consumir unas 430 calorías más al día durante el segundo trimestre y 450 más durante el tercero. Incluso podrías comer más si haces ejercicio. Si tienes sobrepeso o bajo peso, podrías necesitar aumentar un poco más o menos y ajustar tu ingesta calórica según corresponda. Un médico controlará tu peso a medida que avance el embarazo y podrá darte recomendaciones.
3. Evitar deportes peligrosos
Este es un poco más obvio y se explica por sí solo, pero debes evitar los deportes de contacto y los que te hagan perder el equilibrio. Debes evitar hacer ejercicio de forma que te cause daño a ti o a tu bebé.
4. No te excedas
Aunque fueras una aficionada al fitness antes del embarazo, durante el embarazo no deberías hacer ejercicio hasta el agotamiento. Asegúrate de escuchar a tu cuerpo. Una buena manera de controlarlo es no hacer ejercicio durante más de 45 minutos seguidos y, además, hacer ejercicio a un nivel que te permita mantener una conversación.
5. No haga ejercicio en condiciones de calor o humedad elevados.
El calor excesivo puede afectar el desarrollo de tu bebé y también puede provocarte mareos o náuseas. Dado que tu cuerpo se esfuerza por bombear hasta un 40 % más de sangre para mantener a tu bebé nutrido y a ti fresco, es recomendable evitar actividades que te sobrecalienten. Esto significa evitar el Bikram Yoga, los spas, las saunas y el ejercicio prolongado.
6. Evite acostarse boca arriba
Debes evitar acostarte boca arriba después del primer trimestre. A medida que tu vientre crece, el peso del útero presiona una vena importante llamada vena cava. Esto puede reducir el flujo sanguíneo al corazón, al cerebro y al útero, lo que puede causar mareos, dificultad para respirar o náuseas.
Aunque algunas mujeres se sienten cómodas en esta posición durante un buen período de embarazo, esto no es necesariamente un buen indicador de si su flujo sanguíneo se está viendo afectado. Para disminuir el efecto, puede apoyar la parte superior del cuerpo con una almohada o una cuña para poder acostarse sin comprimir la vena cava.
7. ¡Sigue comunicándote con tu médico!
Lo mejor que puede hacer es informar a su médico sobre su rutina de ejercicios y buscar consejo si va a cambiarla. Él podrá recomendarle qué hacer o no para que usted y su bebé se mantengan felices y saludables.
Hacer ejercicio es una de las mejores cosas que puedes hacer por ti y tu bebé durante el embarazo. Si bien hay más cosas a las que prestar atención de lo habitual, ¡no deberías desanimarte y hacer ejercicio con regularidad!